Muchos propietarios de todoterrenos acaban planteándose tocar las plazas del vehículo. Unas veces para ganar espacio de carga quitando la banqueta trasera, y otras al revés: recuperar plazas en un 4×4 que venía como vehículo de carga. Suena a cambio sencillo, pero es una reforma que la ITV mira con lupa, porque toca directamente la seguridad de los ocupantes.
Te cuento qué se considera realmente un cambio de plazas, qué documentación necesitas y los errores que vemos más a menudo cuando alguien intenta hacerlo por su cuenta.
Quitar asientos no siempre es «reducir plazas»
Este es el matiz que casi nadie tiene claro y que ahorra muchos malentendidos. Desmontar un asiento no equivale, por sí solo, a reducir plazas. La clave está en los anclajes.
Si quitas la banqueta pero dejas los anclajes en su sitio, las plazas siguen existiendo a efectos legales: el vehículo conserva la capacidad de volver a montarlas. Solo cuando eliminas o inutilizas esos anclajes estás reduciendo plazas de verdad, y entonces sí entra en juego la homologación.
Por eso, antes de ponerte a desmontar, conviene tener claro qué quieres conseguir. No es lo mismo viajar puntualmente con el maletero despejado que cambiar de forma permanente la configuración del coche.
Reducir o aumentar plazas: dos caras del mismo trámite
La reforma funciona en ambos sentidos, aunque con exigencias distintas.
Reducir plazas
Es lo más habitual en preparaciones 4×4 y campers: quitar asientos traseros para ganar zona de carga o instalar un módulo. Hay que eliminar los anclajes correctamente y dejar el resto de elementos de seguridad en orden (cinturones, embellecedores, suelo).
Aumentar plazas
Es más exigente, porque cada plaza nueva debe tener anclajes resistentes a la estructura del vehículo, asientos homologados y cinturones que cumplan. Aquí el ingeniero comprueba que la carrocería admite ese anclaje con garantías; no se puede añadir una plaza donde el fabricante no previó resistencia suficiente.
En los dos casos el principio es el mismo: cualquier plaza que figure en la ficha técnica tiene que ser segura de verdad, no solo un sitio donde quepa una persona.
Los asientos importan tanto como las plazas
Un detalle técnico que conviene subrayar: los asientos deben estar anclados de forma resistente a la estructura, correctamente encajados y ser de un material adecuado y homologado. No vale montar una butaca cualquiera porque «queda bien». Si el asiento o su anclaje no cumplen, la plaza no es homologable, por mucho que físicamente quepa.
Esto es especialmente relevante en 4×4 preparados, donde a veces se montan asientos deportivos o se reaprovechan elementos de otros vehículos. Cada cambio debe encajar con lo que la normativa exige.
Qué documentación necesitas
Para legalizar el cambio de plazas y reflejarlo en la ficha técnica, lo habitual es presentar:
- Fotocopia de la ficha técnica por las dos caras.
- Fotocopia del permiso de circulación por las dos caras.
- Fotografías del vehículo y de la reforma.
- Certificado del taller que ha realizado la modificación.
- Informe de conformidad que justifique el cumplimiento de los requisitos aplicables.
En reformas sencillas suele bastar con el informe de conformidad y el certificado de taller, sin necesidad de proyecto. Si la modificación es de mayor entidad o se combina con otras reformas, puede requerirse proyecto técnico. Si quieres entender esa diferencia, te ayuda nuestra guía sobre modificaciones en todoterrenos y su homologación.
Por qué homologarlo y no «hacer la vista gorda»
Más allá de la multa o de que la ITV te deje el vehículo como desfavorable, el problema serio es el seguro. Si circulas con una configuración de plazas que no coincide con la ficha técnica y ocurre un accidente con alguien sentado donde «oficialmente» no hay plaza, la cobertura puede quedar en entredicho. Hablamos de seguridad de personas, así que aquí el atajo no compensa nunca.
Preguntas frecuentes
¿Puedo quitar los asientos traseros para viajar con más maletero sin homologar nada?
Si mantienes los anclajes, puntualmente no estás reduciendo plazas. Si los eliminas para dejarlo así de forma permanente, sí debes homologar la reducción.
¿Cuánto cuesta homologar un cambio de plazas?
Como orientación, el informe de conformidad suele moverse en un rango aproximado de 150–180 €, a lo que hay que sumar el certificado de taller y las tasas de ITV. El coste final depende del vehículo y de si hace falta proyecto.
¿Puedo volver a montar las plazas más adelante?
Sí, pero volver a aumentar plazas es otra reforma que también hay que homologar, comprobando que los anclajes y asientos cumplen. Conviene planificarlo si prevés cambios de uso del coche.
¿Sirve cualquier asiento?
No. El asiento y su anclaje deben ser resistentes, estar bien fijados a la estructura y ser de material homologado. Es uno de los puntos que más se revisan.
En resumen
Cambiar las plazas de un 4×4 es perfectamente legalizable, pero no es un «quita y pon»: depende de los anclajes, de los asientos y de la documentación correcta. Antes de desmontar nada, merece la pena saber si tu caso es una reducción real y qué necesitas para que quede en regla. En Par Motor Garage te decimos cómo plantearlo y preparamos toda la documentación para que pases la ITV sin sorpresas. Consúltanos tu reforma de plazas.
José Espinosa Conejero · Ingeniero Mecánico · Colegiado nº 5096 · Par Motor Garage (Valencia).





