Buick Roadmaster descapotable de 1948 con motor de 8 cilindros en línea de 5,2 litros y cambio manual, importado desde Suecia y matriculado en España como vehículo histórico por el Anexo 3.
Por la calle no te cruzas con uno de estos. Este Buick Roadmaster descapotable de 1948 llevaba años en Suecia, y su nuevo propietario nos pidió dos cosas: asegurarse de que el coche era lo que parecía antes de pagarlo, y tenerlo matriculado y circulando legalmente en España.
Empezamos por donde hay que empezar. En un clásico de casi ochenta años la foto bonita no dice nada, así que el vehículo se revisó y se certificó su estado antes de cerrar la compra: chapa y bajos, mecánica, funcionamiento y documentación sueca, comprobando que el número de bastidor coincidía con los papeles. Ese informe es lo que convierte una compra a distancia en una decisión con datos. Si algo no hubiera cuadrado, la operación se habría parado ahí.
Con el coche certificado, vino a España en camión. Un 1948 no se trae rodando desde Escandinavia: ni el motor, ni los frenos, ni los neumáticos están para 2.500 kilómetros de autopista, y cualquier percance por el camino se paga en chapa original que ya no se fabrica.
Ya en Valencia tramitamos su matriculación como vehículo histórico, por la vía del Anexo 3. Para un coche de esta antigüedad es el camino natural: reconoce su valor, admite las soluciones técnicas de su época y no le exige requisitos pensados para vehículos modernos.
Bajo ese capó interminable va un ocho cilindros en línea de 5,2 litros, el conocido Fireball, con unos 150 CV y 380 Nm de par. Para 1948 son cifras de coche grande, y así conduce: empuja desde abajo, va suave y no tiene ninguna prisa. Este ejemplar monta cambio manual, con la palanca en la columna de dirección en lugar de en el túnel.
Mide 5,52 metros de largo, 2,03 de ancho y tiene 3,28 metros entre ejes. Un salón con ruedas, no un deportivo.
Un apunte de historia: durante la Segunda Guerra Mundial Buick fabricaba vehículos militares, y su experiencia con los convertidores de par del cazacarros M18 Hellcat está detrás del Dynaflow, la caja automática que la marca estrenó justo en 1948.
El proceso siempre es el mismo: verificar el coche en origen, organizar el transporte adecuado y tramitar la matriculación por la vía que le corresponda. Si tienes uno en mente, cuéntanos cuál y te decimos qué implica traerlo. Así trabajamos la importación de coches en Par Motor Garage.
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Cinco curiosidades de este Buick de 1948: su ocho cilindros en línea Fireball, la palanca de cambio en la columna de dirección y el origen militar del sistema Dynaflow.
Ver el canal de YouTube ›Sí. Suecia pertenece a la Unión Europea, así que no hay aranceles ni despacho de aduana. Hay que aportar la documentación sueca del vehículo, darlo de baja en origen y tramitar aquí la matriculación, con el impuesto que corresponda según antigüedad y emisiones.
Porque la catalogación como histórico está pensada para vehículos de más de 30 años: reconoce las soluciones técnicas de su época y evita exigirle requisitos propios de un coche moderno. En este Buick se tramitó por la vía del Anexo 3.
Es la parte que más dinero ahorra. Una inspección previa comprueba chapa, bajos, mecánica y documentación, y confirma que el número de bastidor coincide con los papeles. Sale mucho más barato que descubrir el problema con el coche ya en España.
En camión. Un vehículo de esta antigüedad no está preparado para miles de kilómetros de autopista, y una avería por el camino puede dañar piezas originales difíciles de reponer.
Localizamos, importamos, homologamos y matriculamos el vehículo que quieras desde el extranjero, con todas las garantías y listo para circular en España.